Santos Aquila y Priscila
Esposos mártires
«Matrimonio ejemplar, misionero propagador del Evangelio»
Se conmemora hoy a los santos Aquila y Priscila, misioneros cristianos, fieles cooperadores y discípulos del apóstol Pablo a quien acogieron en su casa para salvarlo de sus perseguidores, aun exponiendo su propia vida. Comprometidos y colaboradores con la misión de difundir el Evangelio y el crecimiento de la Iglesia.
Matrimonio judío procedente de la zona del Ponto, al Sur del mar Negro. Vivían en Roma y salieron debido a la expulsión de los judíos decretada por el emperador Claudio, entre el año 49 y el 50. Llegaron a Corinto, quizá ya eran cristianos. Según la referencia de las Sagradas Escrituras eran personas muy devotas.
Priscila mujer tierna, bondadosa y muy amable. Apoyaba en todo a su esposo, él era tejedor de lonas para tiendas de campaña. Con esta profesión, encontraba los medios de subsistencia en cualquier parte del Imperio Romano. Fueron un matrimonio ejemplar pareja muy unida; aprendieron juntos el oficio y así trabajaban en equipo, nunca separados haciendo tiendas de campaña. Cada uno valoraba las cualidades del otro, sin buscar superarlo, cada cual utilizaba los talentos para ayudarse mutuamente y a los demás cristianos.
Este matrimonio fue conocido y reconocido por su entrega a los demás y al Señor. Matrimonio Misionero, así lo narra Hechos de los Apóstoles 18,18: Pablo aprovechó su estadía en Corinto y las facilidades que le ofrecía la acogida y hospitalidad de Aquila Y Priscila para anunciar el Evangelio en la sinagoga de los Judíos. Anunciando el Evangelio en la región, permaneció año y medio. Luego, Pablo decidió irse a Antioquía de Siria. El Matrimonio Misionero, lo acompañó (Hechos de los Apóstoles 18,18-21) “ Pablo salió de Corintio y se embarcó hacia Siria, en compañía de Aquila y Priscila” El barco hizo escala en Éfeso. Pablo allí aprovechó para ir a la sinagoga y exponer su doctrina a los judíos. Luego se despidió y les dijo «Volveré a vosotros otra vez, si Dios quiere». Allá quedaron Aquila y Priscila. Su casa se convirtió en lugar de acogida y encuentro para una
Comunidad cristiana, ellos transmitían la fe. Llegó a Éfeso un judío, llamado Apolo, originario de Alejandría, hombre elocuente, que dominaba las Escrituras. Con fervor de espíritu hablaba y enseñaba lo referente a Jesús, pero solo conocía el bautismo de Juan. Aquila y Priscila, le instruyeron sobre el Camino del Señor. Pablo, regresó a Éfeso. Aquila y Priscila aún estaban allá, se hospedó en su casa.
Cuando muere el emperador Claudio, Aquila y Priscila regresaron a Roma. Allí continuaron su tarea misionera, acogiendo en su casa a los cristianos. Pablo los recuerda como cooperadores en la misión evangélica y les envió saludos. «Saluden a Priscila y Aquila, colaboradores míos en Cristo Jesús” (Romanos 16,3).
Ellos expusieron sus cabezas para salvarme. Saludad también a la Iglesia que se reúne en su casa» (Rm 16, 3-5).
Es de anotar que este matrimonio, siempre aprovechaban la ocasión para abrir las puertas de su casa a las comunidades cristianas de su tiempo. Se cree fueron martirizados en Roma, en el siglo primero.
Aquila y Priscila fueron un Matrimonio Misionero modelo de acogida, hospitalidad, valor, generosidad, un corazón lleno de fe en Dios y propagadores del Evangelio.
Enseñanza para la vida:
La acogida y hospitalidad hacia las personas son dones, regalos muy evangélicos. Si tenemos la oportunidad de serlo con quienes nos rodean, amigos, familiares, compañeros, no dudemos en prestar este servicio que tanta falta hace en el mundo de hoy.
Oración por los matrimonios
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, gracias por el Don del Sacramento del Matrimonio.
Gracias por el regalo que es mi esposo (a), a quién Tú, planeaste para mí desde siempre.
Permite que siempre lo (la) trate con respeto, amor, comprensión.
Ayúdame, Señor a ser desinteresado en mi matrimonio, a darlo todo, a compartir con generosidad.
Fortalece y protege nuestro matrimonio. Ayúdanos a orar juntos y confiar siempre en ti, en todo momento, en los problemas, dolores, sufrimientos y cruces.
Haz que nuestro matrimonio sea fructífero, abierto a Tu Voluntad a la vida y su cuidado.
Ayúdanos a construir una familia fuerte, segura, amorosa, llena de fe, verdadera Iglesia doméstica.
Santísima Virgen María, confiamos a ti nuestro matrimonio, ampara a nuestra familia siempre bajo tu manto.
Señor Jesús, Confiamos en TI porque siempre estás con nosotros, y buscas lo mejor para nuestras vidas, nuestra familia, nuestros hijos.
Gracias Padre Bueno por tu Amor y permite que nunca nos falte él en nuestro matrimonio AMÉN
J
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