San Silvestre
I Papa
«Primer papa que no muere mártir»
Nació en Roma en el Año 270. Sus padres pertenecían a una de las familias más opulentas de la época.
Desde la cuna aprendió el amor a la vida cristiana y a la caridad. Atendió con gran esmero a los peregrinos que visitaban las tumbas de los santos apóstoles, les lavaba los pies y los acogía en su casa. Vivió en la época de la persecución de la Iglesia por el Imperio Romano.
Conoció al santo Timoteo, quien luego fue martirizado y Silvestre le dio cristiana sepultura. Silvestre llegó a ser apresado por Tarquino Perpena, quien lo obligo a que adorara ídolos romanos. Silvestre con gran valentía y elocuencia le hablo a Taquino de “insensato, y le auguro proféticamente que esa misma noche le sería arrancada el alma y así fue. Taquino muere. Silvestre finalmente es dejado en libertad.
Este Santo sucedió como obispo de Roma a San Melquíades en el año 314, un año después de que se promulgase el Edicto de Milán, por el que los cristianos podían reunirse libremente y predicar su religión.
Más adelante sería Papa. San Silvestre tuvo la alegría de bautizar a Constantino y fue el primer emperador que se hizo cristiano, ya que todos los anteriores habían sido paganos y perseguidores de los cristianos.
Constantino cedió a Silvestre el antiguo palacio de Letrán y la basílica adjunta y, desde entonces, se la considera la Catedral de Roma.
Silvestre convocó el Concilio de Nicea del año 325, en el cual los obispos de todo el mundo declararon la divinidad del hijo de Dios y condenaron la herejía de Arrio.
Con la ayuda del emperador, San Silvestre hizo edificar en Roma varias basílicas, entre ellas la de San Pablo en la vía Ostiense, y la de la Santa Cruz de Jerusalén. Murió en el año 335 en Roma. Fue el primer papa que no muere mártir.
Enseñanzas para la vida
Aprovecha bien el tiempo:
Con la fiesta de San Silvestre, llegas al final del año, y es un buen momento para reflexionar un poco sobre tu vida. La mejor manera para comenzar bien un año es acabar bien con el que termina, separa un momento de este día para estar a solas con el Señor y agradece todo lo que has vivido durante este año y haz un firme propósito para el año que viene, Aprovéchalo, ora al Señor y encomiéndate a Él.
Escucha el relato del santo del día
