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San Pablo VI I Santo 29 mayo I Amén Comunicaciones

San Pablo VI

Papa modelo de sacerdote y gran santo

«Santo de la vida humana»

Su nombre de pila era: Giovanni Battista Enrico Antonio María Montini, nació en Concesio Brescia (Italia), el 26 de septiembre 1897, bautizado el 30 de septiembre. Perteneció a una familia de clase alta, su padre Giorgio, abogado, dedicado a la acción social. Su madre Guiditta Alghisi, mujer piadosa dedicada al trabajo social. Ambos devotos católicos, conocidos por su testimonio de vida, intensidad espiritual y pasión por el Evangelio. La fe de sus padres, la educación religiosa que le dieron, influyeron en él para madurar la decisión de ser Sacerdote. Realizó los estudios de primaria y secundaria en el colegio Cesare Aride de Brescia dirigido por los jesuitas.

Ingresó al seminario de Brescia en 1916 y el 29 de mayo de 1920, a los 23 años, fue ordenado Sacerdote, luego obtuvo título en Derecho canónico en Milán. Fue a Roma a seguir estudios de Teología en la Gregoriana y de diplomacia en la Academia Nobili Eclesiastici. Por sus talentos, a los 25 años, ingresó al servicio Papal en la Secretaría de Estado Vaticano. Fue unos pocos meses secretario del Nuncio en Varsovia, pero por su frágil salud regresó a Roma.

En 1930, siendo secretario de Estado, el cardenal Eugenio Pacelli, lo nombró su asistente y prestó valioso apoyo en la ayuda que la Santa Sede brindó a los refugiados y presos de guerra. En 1954 el Papa Pío XII lo nombró Arzobispo de Milán. Enfrentó muchos retos, como el problema social. Desarrolló un plan pastoral, con atención a los problemas sociales y el acercamiento de los trabajadores a la Iglesia. Se ganó el respeto y confianza de los obreros, lo llamaron el: “Arzobispo de los pobres”. El Papa Juan XXIII, lo creó Cardenal y le dio un rol importante para preparar el Concilio Vaticano II.

Papa: Al fallecer su santidad Juan XXIII, el 21 de junio de 1963, el cardenal Montini, con 66 años, fue elegido Papa, tomó el nombre de Pablo VI. Asumió la guía de la Iglesia en uno de los momentos más críticos de la historia contemporánea. Afrontó los problemas con espíritu de sacrificio y dio testimonio de su amor por la Iglesia y la humanidad. Llamado el “Papa del diálogo”, buscó el acercamiento y reconciliación con las Iglesias: ortodoxa, anglicana y protestante. Cimentó las bases del Ecumenismo. Es el “Papa Peregrino”, el primero en visitar Tierra Santa, y tuvo un encuentro con Atenágoras, patriarca de Jerusalén. Visitó los cinco continentes.

En New York, ante la ONU, hizo un llamado a la Paz mundial. Vino a Bogotá con motivo del Congreso Eucarístico y en Medellín inauguró la Segunda Conferencia del Episcopado Latino Americano. Estuvo en Manila donde fue víctima de un atentado. Realizó viajes a varias ciudades europeas, Fátima, Pisa. En África, (Uganda), Asia: Teherán, Éfeso,

Se comprometió con la culminación y puesta en marcha del Concilio Vaticano II, además el Anuncio universal del Evangelio, el trabajo en favor de la unidad de los cristianos, del diálogo con los no creyentes, la paz y solidaridad en el orden social. El 29 de septiembre de 1963 se abrió la segunda sesión del Concilio. S.S. Pablo VI la clausuró el 4 de diciembre con la promulgación de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia. En su interés por mejorar la acción de la Iglesia, creó el Sínodo de Obispos, como un órgano asesor del Pontífice para el gobierno de la Iglesia. Proclamó a María “Madre de la Iglesia». Estableció la Jornada Mundial por la Paz, desde el 1 de enero de 1967

Escritos: dejó un legado riquísimo para la Iglesia y el mundo entero, descrito en Encíclicas, Cartas y Motu proprio. Algunas encíclicas son: ”Ecclesiam Suam” (Su Iglesia), planteó los caminos por los que el Espíritu le impulsaba a conducir la Iglesia. ”Mysterium Fidei” (El Misterio de la fe), Sobre la doctrina y culto de la Sagrada Eucaristía “Populorum Progressio” (Desarrollo de los Pueblos) “Sacerdotalis Celibatus” (Celibato Sacerdotal) “Humanae Vtitae” (Control de la Natalidad) Dignidad de la vida humana y la familia) que generó controversia en Europa occidental y Estados Unidos. Un documento significativo fue la Exhortación Apostólica “Evangelii Nuntiandi” sobre la Evangelización del mundo contemporáneo.

El período postconciliar fue difícil, en la aplicación de las indicaciones y decisiones del Concilio. Juan Pablo II lo llamaba: “Mi padre y maestro”, dijo al respecto: manifestó gran prudencia, paciencia, constancia, valentía, conservó el equilibrio providencial como timonel de la Iglesia. Reformó la Curia romana, puso en marcha la reforma litúrgica, acabó en parte con el esplendor y ceremonia de la coronación del Papa, fue el último en ser coronado como tal. En 1970, declaró doctoras de la Iglesia a dos mujeres, santa Teresa de Ávila y santa Catalina de Siena. Y en 1975 con ocasión del XIX centenario del martirio de los santos Pedro y Pablo, convocó y celebró un año santo.

Fue un hombre brillante, profundamente espiritual, sencillo, humilde, de gran fortaleza interior, profunda oración, cimentó su vida en el Señor. Reservado y muy gentil en el trato. Con destacado pensamiento que lo refleja en sus escritos. Murió el 6 agosto de 1978, en la residencia de Castell Gandolfo. El funeral se celebró el 12 de agosto en la plaza de San Pedro, sepultado en la Basílica Vaticana. Beatificado por el Papa Francisco en octubre 19-2014. Canonizado, el 14 de octubre de 2018 por el Papa Francisco

Enseñanza para la vida:

El hombre hoy dominado por la tecnología, el racionalismo, la ciencia que lo ha llevado a sacar a Dios de sus vidas, necesita encontrar un sentido para vivir, es cuando se requiere de católicos convencidos del mensaje del Evangelio que, con su testimonio de vida, entrega, amor y servicio, sean luz para los demás.

Escucha y medita el relato del Santo del día.