San Marcelo I
Papa y mártir
«Su testimonio y fervor, llevó a muchos cristianos a la conversión»
Su nombre significa “guerrero”. Nació en Roma en el año 255. Fue uno de los más valientes sacerdotes de Roma en la terrible persecución de Dioclesiano en contra de los cristianos, pues animó a todos a permanecer fieles a Cristo.
La Iglesia estuvo durante 4 años sin papa, desde el martirio del Papa San Marcelino, víctima de la persecución del emperador Dioclesiano.
Para ocupar la sede pontificia fue elegido San Marcelo, su pontificado duró tan solo un año. Fue enérgico en su labor, pero moderado y tenaz en la toma de decisiones, organizó la iglesia y dividió a Roma en 25 territorios, cada uno con un párroco al frente, reconstruyó los templos destruidos en la persecución y ordenó que los obispos no se podían reunir en concilio sin previa autorización de él.
Reorganizó la jerarquía de la iglesia y consagró obispos y sacerdotes, abrió puertas a la reconciliación.
Muchos cristianos, que habían renegado de la fe y abandonado las prácticas religiosas, por miedo al martirio, motivados por el entusiasmo de Marcelo decidieron regresar al seno de la Iglesia, pero él, apoyado por los mejores sabios, decretó que aquellos que deseaban volver tuvieran una conversión seria y definitiva e hicieran penitencias por haber renegado de la fe durante la persecución.
Se desataron revueltas callejeras entre los cristianos que no estaban de acuerdo con la práctica de la penitencia, en las que hubo derramamiento de sangre y el emperador Magencio responsabilizó a Marcelo de este hecho por lo que fue condenado al destierro. San Dámaso afirmó que san Marcelo en el destierro sufrió mucho, pero se destacó por ser un verdadero pastor y permaneció fiel a la iglesia.
Se hospedó en la casa de una laica y desde allí dirigía a los cristianos y celebraba la eucaristía, el emperador al enterarse de estos hechos, obligó a Marcelo a trabajar fuertemente en pesebreras y caballerizas.
El Papa San Marcelo I ¬falleció en Roma el año 309.
Aprendizaje para la vida
Los cristianos en la época de San Marcelo vivieron persecuciones y muchos derramaron su sangre por la fidelidad a Cristo y al evangelio, el testimonio y el fervor pastoral de este santo motivó y llevó a muchos cristianos a la conversación y a regresar al seno de la iglesia.
Hoy se nos invita a fortalecer la fidelidad al evangelio, a la palabra y mensaje de Jesús y a la iglesia, a pesar de la hostilidad, el descredito y una persecución real que se vive en varios territorios del mundo y ha llevado a muchos cristianos a dar su vida por la fe.
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