San Juan
Evangelista y Apóstol
«El Discípulo amado»
Nació en Galilea. Juan significa: «Dios es misericordioso». Era el hijo del Zebedeo y de María la de Salomé.
Su Hermano mayor era Santiago y ambos eran pescadores. Fue discípulo de Juan el Bautista. Más tarde siguió a Jesús con su hermano Santiago, y sus amigos Simón Pedro y Andrés y se dedicaron por completo a dar a conocer el reino de Dios y ser pescadores de almas.
El Apóstol Juan tendría unos 20 años cuando comenzó a seguir a Jesús. Perteneció al grupo de los más cercanos de Jesús. Estuvo presente en grandes milagros y en la transfiguración del Señor. Era de un temperamento fuerte y Jesús lo llamaba el hijo del trueno. Estuvo a cargo de prepararle la última Cena a Jesús. Fue el único de los Apóstoles que estuvo al pie frente a la cruz con la Virgen María y las otras piadosas mujeres.
Jesús en sus últimos momentos le encargo una misión especial, tomar el cuidado de su madre María. Después de la resurrección, Juan permaneció largo tiempo junto a Pedro. En el Apocalipsis Juan expresa que fue perseguido y relegado a la isla de Patmos por proclamar la “palabra de Dios”
Finalmente, la historia dice que Juan vivió en Éfeso en compañía de la Virgen. Juan fue el único de los Apóstoles que no murió martirizado.
Escribió su Evangelio y sus Epístolas en Éfeso (Asia menor) y el Apocalipsis en la isla de Patmos, en el mar Egeo. Su símbolo como evangelista fue el águila. Murió de avanzada edad en Éfeso, durante el imperio de Trajano, hacia el año 98.
Enseñanzas para la vida
Escuchar el llamado de Dios: Juan escucho y siguió a Jesús.
Jesús hoy te llama, abre tu corazón y trasciende a una nueva vida.
Escucha el relato del santo del día
