San Josemaría Escrivá de Balaguer
Presbítero fundador
«Quien quiere vivir en Cristo, siempre será perseguido»
Celebra hoy la liturgia, la memoria de San Josemaría Escrivá de Balaguer. Santo de lo Ordinario.
Fundador del OPUS DEI y la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. Nació en Barbastro (España) el 9 de enero de 1902.
Sus padres se llamaban José Escrivá y María Dolores Albás. Fervientes católicos, lo hicieron bautizar, el día 13 de enero 1902. Con su vida ejemplar, le transmitieron virtudes cristianas, amor a la confesión y la eucaristía, devoción a la Virgen María y la ayuda a los más necesitados.
Él tenía mucho cariño a su madre y una gran confianza y amistad con su padre. Pronto, el Señor empieza a templar su alma con el dolor: murieron sus tres hermanas. Quebró el negocio de su padre y la familia se trasladó a Logroño.
En el invierno de 1917-18 un hecho influyó decisivamente en su futuro. En Navidad cayó una intensa nevada sobre la ciudad. Vio en el suelo unas huellas. De unos pies descalzos sobre la nieve. Eran las pisadas de un religioso carmelita. Se preguntó: ¿Si otros hacen tantos sacrificios por Dios y por el prójimo, ¿no voy a ser yo capaz de ofrecerle algo? Así surgió en su alma una inquietud especial: intuyó que Dios deseaba algo de él, aunque no sabía exactamente qué era.
Decidió hacerse Sacerdote. Era la manera para cumplir la voluntad divina. Terminó el Bachillerato, e inició los estudios eclesiásticos en el Seminario de Logroño. En la universidad Pontifica de Zaragoza, completó la formación previa al sacerdocio. Pasaba muchas horas rezando ante el Señor Sacramentado. Fortalecía su vida interior. Fue a la Basílica del Pilar y pidió a la Virgen, que Dios le mostrara qué quería de él.
Repetía «¡Señor, que vea! El 28 de marzo de 1925, Josemaría es ordenado Sacerdote. Dos días después celebró su primera Misa en la Santa Capilla de la Basílica del Pilar. Se trasladó a Perdiguera, un pequeño pueblo de campesinos. Se fue a vivir a Madrid para realizar el doctorado en Derecho Civil.
Allá realizó su apostolado con gentes de todos los ambientes de la sociedad: estudiantes, artistas, obreros, intelectuales, sacerdotes. Se entregó sin descanso a los niños, enfermos y pobres de las barriadas. En octubre de 1928 en un Retiro Espiritual, Dios le reveló la misión que le había destinado: Crear en la Iglesia un nuevo camino vocacional, en búsqueda de la Santidad. Así nació el OPUS DEI. Con la misión de: promover entre hombres y mujeres de todos los ámbitos un compromiso personal de seguimiento a Cristo, de amor a Dios, y al prójimo. Y la búsqueda de la Santidad en la vida cotidiana, consciente que la obra era de DIOS, se fortalecía en la oración, penitencia, trabajo total, se entregó en cuerpo y alma a la misión fundacional, sin considerarse un innovador.
Lo seguían toda clase de personas, avivaba en ellas el deseo de poner a Cristo, al centro. De todas las actividades, mediante un trabajo Santificado, Santificante y Santificador. Al estallar la guerra civil española, Josemaría Escrivá estaba en Madrid. La persecución religiosa le obligó a refugiarse en distintos lugares.
Ejerció su ministerio sacerdotal clandestinamente, hasta que logró salir de la ciudad. Terminó la guerra y se dedicó a fortalecer el apostolado.
Dirigió ejercicios espirituales para laicos, sacerdotes y religiosos. En 1946 se trasladó a Roma. Obtuvo el doctorado en Teología. Viajó a distintos países de Europa y América Latina e impulsó el desarrollo del Apostolado dl OPUS DEI y realizaba reuniones de catequesis. Murió en Roma el 26 de junio de 1975.
Beatificado el 17 de mayo de 1992, por el papa Juan Pablo II. Canonizado el 6 de octubre de 2002 por el Papa Juan Pablo II en la plaza de San Pedro. A lo largo de su vida y apostolado no le faltaron la incomprensión, pruebas, dolor, la cruz.
Sufrimiento, estrecheces económicas. Todo lo sobrellevó con oración, alegría y buen humor. Afirmaba que quien quiere vivir en Cristo, siempre será perseguido. Es testimonio del amor Incondicional a la voluntad de Dios. La Eucaristía fue el centro y raíz de su vida interior.
Enseñanza para la vida:
La Santidad es un llamado Universal. En medio de todas las actividades de la vida y el trabajo cotidianos, cumpliendo con el deber y haciendo la Voluntad de Dios, se puede llegar a la Santidad. Ésta es accesible para todos, hombres y mujeres que la buscan con sinceridad,
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