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San José Cafasso I Santo del día I Amén Comunicaciones

San José Cafasso

Presbítero, confesor

«El descanso será el cielo, quien piensa en él, no sufre cansancio»

La Liturgia recuerda hoy la Memoria de San José Cafasso. Modelo de sacerdotes comprometidos en la confesión y dirección espiritual. Nació en Castelnuovo di Asti (Italia) el 15 de enero de 1811.

Fueron sus padres: Juan Cafasso y Úrsula Beltramo, campesinos acomodados. Familia profundamente cristiana. Desde niño mostró piedad y era llamado el “Santito”. De joven se mantuvo fiel a sus propósitos de oración y deseo de consagrarse a Dios. En 1833, se ordenó sacerdote a los 22 años. Luego se trasladó al Internado San francisco de Asís, escuela de vida sacerdotal. Allí los sacerdotes se formaban en la espiritualidad de san Ignacio de Loyola.

Siendo rector motivaba a los sacerdotes a ser buenos confesores y directores espirituales. No fue párroco sino formador de párrocos y de sacerdotes diocesanos. De sacerdotes Santos como San Juan Bosco.
Su testimonio fue la “Escuela de vida y de santidad sacerdotal”. Vivida con el ejemplo y la enseñanza, en el Internado de San Francisco de Asís.

Don Bosco lo conoció desde niño y le pidió que fuera su director Espiritual. Por 25 años fue su confesor, mentor, mejor amigo y fue bienhechor de los salesianos. En todas las decisiones y proyectos de su vida lo aconsejó y guio.

El gran apostolado fue en las cárceles, donde los presos vivían en condiciones inhumanas. Permanecía largas horas en el confesionario, siendo pastor comprensivo y compasivo. Acompañaba con más amor misericordioso al más endurecido y vicioso. Los condenados a muerte fueron objeto de su especial cuidado humano y espiritual. Cerca de 57, contaron con su presencia hasta morir en el patíbulo. Rezó con todos, oyó sus confesiones y ofreció la misa por ellos. 

Su sola presencia hacía el Bien, serenaba, tocaba corazones, iluminaba las conciencias. Se caracterizaba por su amabilidad y una alegría contagiosa. Hizo voto de no perder el tiempo y se gastaba y desgastaba con los presos y los fieles.

Dijo: «El descanso será el Cielo. Quien piensa en el Cielo, no sufre cansancio”. Cierto día en un sermón expresó: “Qué bello morir un día sábado, día de la Virgen, y así ser llevado por Ella al Cielo”. Así sucedió, partió a la casa del Padre el sábado 23 de junio de 1860 a los 49 años.

San Juan Bosco, en la oración fúnebre, lo recordó a como maestro del Clero. Seguro consejero, consuelo de los moribundos y gran amigo. Fue canonizado por el Papa Pío XII 1947. En 1948 lo proclamó “Patrono de las Cárceles italianas”.

Legado:

Profunda vida de oración. Fe arraigada. Hacer siempre la Voluntad de Dios. Amor total al Señor.
Caridad sincera para todos. Gran devoto de la Santísima Virgen la llamaba: “Nuestra querida Madre”
Bondad, paciencia, prudencia, alegría, amabilidad, acogida fueron sus características.

Enseñanza para la vida:

En la misión que cada uno realicemos ser generosos en la entrega y en el servicio que prestemos a quienes nos rodean. Gastar la vida haciendo el bien y dando lo mejor de nosotros mismos.

Oración por quienes viven cárceles

San José Cafasso, Tú, que fuiste el apóstol de los albañiles, de los encarcelados.
De los condenados a muerte, de la gente pobre de tu época.
Haz que los que están en una vida de miseria, puedan sentir el amor de Dios cerca de ellos.
Te encomendamos especialmente a quienes tienen la cárcel del pecado en el corazón y son esclavos de vicios y ataduras..
Los que están presos por sus errores y debilidades.
Intercede por todos para que tengan un arrepentimiento sincero.
Que se acojan a la Misericordia de DIOS.
Crean en su Amor y Perdón
Intercede por nosotros para que tengamos el don de una FE sincera.
Una Esperanza viva, de una Caridad fiel.
Concédenos del Señor, las gracias que necesitamos para ser files a su Amor AMÉN

 

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