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San Félix de Nola I Santo del día I Amén Comunicaciones

San Félix de Nola

Obispo confesor

«Testimonio de fortaleza, por su profunda oración»

Nació en Nola, Italia. Hijo de un sirio que fue soldado romano. Abrazó el servicio apostólico desde muy joven, se caracterizó por la virtud, la prudencia, el amor y la caridad.

Al morir su padre, Félix distribuyó su herencia entre los pobres. Fue ordenado sacerdote por San Máximo, Obispo de Nola. Al iniciarse una cruel persecución contra la Iglesia, tanto Máximo como Félix fueron perseguidos.

Máximo al no ser encontrado por los soldados romanos y Félix, quien lo sustituía en sus deberes pastorales, fue tomado preso, azotado, cargado de cadenas y encerrado en el calabozo cuyo piso estaba lleno de vidrios. Sin embargo, el Ángel del Señor se le apareció y le ordenó ir en ayuda de su Obispo, quien yacía medio muerto de hambre y de frío. Ante su incapacidad de hacerlo volverlo en sí, el Santo acudió a la oración y al punto apareció un racimo de uvas, cuyas gotas derramó sobre los labios del maestro, quien recuperó el conocimiento y fue conducido a su iglesia.

Félix permaneció escondido orando permanente por la Iglesia hasta la muerte del emperador Decio, pero siguió siendo perseguido hasta que se estableció la paz de la Iglesia. Fue elegido obispo de Nola, pero él se rehusó y prefirió continuar como presbítero y su misión evangelizadora.

San Félix de Nola es considerado como un mártir a pesar de que no fue condenado a muerte. Él soportó muchas torturas y sufrimientos por amor a Jesús. Murió el 14 de enero del año 260, en medio de la pobreza y al servicio de los más necesitados. Fue enterrado en Nola y su sepulcro se convirtió en lugar de peregrinación. En Roma le fue consagrada una basílica.

Aprendizajes para la vida

Orar sin importar las dificultades
Ante la cruel persecución desatada contra los cristianos, acompañada de encarcelamiento, azotes y tortura, San Félix testimonio de fortaleza, no desfalleció. Fruto de una intensa y persistente vida de oración. Es un llamado para que nosotros ante las dificultades y cruces de la vida nos fortalezcamos en la oración que es el baluarte para sostenernos.

El desprendimiento
El desprendimiento, el servicio humilde a los pobres y la generosidad en la entrega vividas por San Félix, nos mueve a salir de nuestra Zona de Confort, de las comodidades, el bienestar y a entregar y gastar con amor nuestra vida al servicio de quienes más nos necesitan.

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