San Antonio de Padua
Presbítero y doctor de la iglesia
«Veo a mi Señor»
Celebra hoy la Iglesia la fiesta de San Antonio de Padua. Nació en Lisboa, el 15 de agosto 1195. Bautizado con el nombre de Fernando de Bulhões. Sus padres fueron Martín de Alfonso, María Taveira, familia noble y pudiente.
Desde muy tierna edad profesó especial devoción a la Santísima Virgen María. Se consagró a ella como guía y sostén de su vida. Estudió gramática, aritmética. Música, geografía en la escuela catedralicia. Luego ingresó al monasterio San Vicente de Fora. Estudió Sagrada Escritura y los Padres de la Iglesia.
Su familia y amigos, no aceptaron su opción de vida. Para evitar las visitas y presiones, renunció a la herencia familiar. Se trasladó al Monasterio de Santa Cruz de Coímbra. (Canónigos Regulares de San Agustín).
Llevó una vida fervorosa entregado a la Oración y al estudio. Conoció la comunidad franciscana de Coímbra y le atrajo su pobreza y espíritu fraterno.
Los restos mortales de los franciscanos asesinados en Marruecos, fueron llevados allí. Esto afianzó su deseo de consagrarse al Apostolado entre infieles. Debía cambiar de Monasterio porque en santa Cruz no había este apostolado con infieles. Por tanto, ingresó a la Orden Franciscana de Frailes Menores. Le impusieron el hábito y cambió su nombre por Antonio.
En noviembre de 1120 se embarcó en Misión para Marruecos. Pero recién llegado contrajo la malaria y tuvo que devolverse. Permaneció en Sicilia unos días y luego viajó a Asís, para asistir al Capitulo General. En junio de 1221 asistió al Capítulo y allí conoció a San Francisco.
Fue enviado durante un año al eremitorio de Monte Paolo (cerca de Forlì). En la soledad de una cueva se retiraba a Orar y ayunaba todo el día. Predicó un sermón a en la Catedral de Forlí a religiosos dominicos y franciscanos. Maravillado por la sabiduría y contenido, el provincial le nombró Predicador.
Recorrió el norte de Italia, centro de la herejía de los cátaros y logró conversiones. Pasó a Bolonia como profesor de Teología de los franciscanos. San Francisco era consciente de la necesidad de una idónea preparación de los frailes. Luego lo trasladaron al sur de Francia, para combatir allí la herejía. Lo hizo con su vida ejemplar, charlas a los no creyentes y catequesis para fortalecer la fe. Nombrado provincial de Romaña era muy querido por sus frailes y los fieles.
En el capítulo 1230, pidió al General de la orden, retirase del cargo por su mala salud. Predicó ante el Papa Gregorio IX y la curia romana. El Papa lo llamó: “Arca del Testamento». Se trasladó a Padua y se instaló en la capilla de la Arcella. Escribió, una serie de sermones. Su salud empeoró, se retiró al cercano lugar de Camposampiero para descansar.
El Viernes 13 de junio de 1231, recibió la extremaunción, recitó salmos penitenciales. Entonó un cántico a la Virgen y con la mirada fija dijo: “Veo a mi Señor” y falleció.
El 30 de mayo de 1232 en la Fiesta de Pentecostés fue canonizado por el Papa Gregorio IX.
El Papa PÍO XII, en enero 16 de 1946 lo proclamó Doctor de la Iglesia con el título “Doctor Evangélico”
Legado:
Santo de una sólida y profunda vida de Oración. Humildad a toda prueba. Exquisita caridad. Pobreza total en su persona. Protector de los intereses de los pobres. Los amó entrañablemente. Fidelidad permanente a Dios y a su Comunidad. Copiosa sabiduría y ciencia, Teólogo y Orador sagrado de gran profundidad.
Santo que más se ha ganado el corazón del pueblo cristiano. León XIII lo llamó: “Santo de todo el mundo”
Enseñanza para la vida:
La Humildad de corazón, la pobreza de espíritu que nos hace necesitados de Dios y su amor, son caminos seguros para crecer en la vida interior, y avanzar en el camino de la santidad.
Oración a San Antonio de Padua pidiendo su ayuda.
Te saludo San Antonio y me regocijo en los favores y prodigios que Dios te ha concedido.
Te recuerdo en especial tu momento de gran alegría cuando el Divino Niño Jesús, te abrazó con gran ternura.
¡Oh, qué gran felicidad y alegría llenaría tu corazón en esa ocasión! Por esta especial prerrogativa y por la alegría de tu beatifica visión, que ahora le tienes a El cara a cara.
Te ruego y te pido Oh querido San Antonio, que me ayudes en mis aflicciones, problemas, necesidades y la Cruz que vivo en este momento.
Permite que tu corazón interceda por mí. Dile al Señor de mis dolores y necesidades.
Una palabra, una mirada de tu corazón que tanto ama el Niño Jesús, me llenara de alegría y de gratitud.
Amén.
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