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Novena a Jesús de la Buena Esperanza I primer día I Amén Comunicaciones

Novena a Jesús de la Buena Esperanza

Novena Jesús de la buena esperanza - día 1

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
Amén

Acto de contrición

Jesús, mi Señor y Redentor:
Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy,
y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confió en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.
Amén

Oración inicial

Jesús de la Buena Esperanza, luz que disipa las sombras del corazón humano.
Tú que sostienes al abatido, levantas al que cae, fortaleces a quienes atraviesan pruebas, das serenidad a los que viven en temor y aliento a los que ya no encuentran camino. Derrama tu bendición sobre las familias, sobre los hogares que sufren carencias y preocupaciones, sobre quienes trabajan con esfuerzo cada día.

Que la confianza en tu promesa de esperanza abra caminos donde no los hay,
y que cada necesidad sea oportunidad para descubrir tu misericordia.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

Historia de la devoción

Su origen se remonta al siglo XVII en Quito, Ecuador, con la aparición milagrosa de una imagen colonial en el convento agustino, y luego esta devoción se extendió a Perú y otras partes de Latinoamérica.

Día 1 – Confía en Jesús
Cita bíblica:
“Bendito el hombre que confía en el Señor y pone en Él su esperanza”
Jeremías 17,7

Reflexión:

Confiar en el Señor es entregar la vida entera por Él. Es vivir sabiendo que, aunque el mundo cambie, aunque las circunstancias sean inciertas, Dios permanece fiel.

Hoy muchas personas ponen su confianza en lo que parece más sólido: dinero, trabajo, influencias, salud, títulos o reconocimiento. Sin embargo, todos sabemos que esas cosas pueden desaparecer de un momento a otro. Lo que ayer parecía seguro, mañana puede volverse frágil.

Jeremías nos recuerda que ese hombre o esa mujer que deposita su esperanza en Dios es feliz, pleno, bienaventurado porque vive con la certeza de que su vida está sostenida por un amor más grande que cualquier problema y ese amor es Dios

Oración:

Jesús de la Buena Esperanza, hoy pongo en tus manos lo que soy y lo que tengo, mi presente y mi futuro, mis miedos y mis sueños.

Enséñame a descansar en ti. Que no me consuma la ansiedad del mañana, ni me robe la paz el fracaso de ayer.

Dame la certeza de que tu plan es mejor que mis cálculos, y que, aunque no entienda tus caminos, tú jamás me dejas solo.

Señor, hoy quiero ser esa persona bienaventurada que confía plenamente en ti,
que no se deja derrumbar por las dificultades porque sabe que tu amor sostiene y reconforta.

Hazme vivir con serenidad en medio de la incertidumbre, con fortaleza en medio de la prueba, y con gratitud en cada bendición.

Hoy te entrego mis pasos, mi familia, mis luchas, y te pido que mi esperanza siempre esté anclada en tu Corazón.

Que yo pueda decir cada día: “En ti confío, Señor, en ti está mi esperanza, y en ti está mi paz”.
Amén.

Petición:

Jesús de la Buena Esperanza, Señor compasivo y fiel, que miras con amor a quienes confían en ti, derrama tu gracia sobre el mundo entero.
Concede consuelo a los que sufren, da fortaleza y esperanza da quienes hoy te invocamos

Hacemos un momento de silencio para hacer la petición

Jesús de la Buena Esperanza, que tu presencia sostenga la fe,
que tu luz disipe el miedo y que tu bondad renueve la vida.
Amén

Gozos

Jesús eres la tranquilidad que me envuelve cuando ya no puedo más,
la voz que calma mi mente, la fuerza que me da paz.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús tu amor vence mi tristeza, disuelve mi confusión,
y convierte mis heridas en fuente de redención.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús tú eres fuerza en mi lucha, guía en mi andar,
cuando tropiezo en la vida, tu mano me hace levantar.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús tú das sentido al cansancio, alivio a mi soledad,
cuando mi fe se debilita, tu amor me vuelve a alzar.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús eres mi fe renovada, mi guía en la oscuridad,
la promesa que me sostiene con eterna claridad.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús eres mi escudo constante, guardián de mi libertad,
tu presencia me rodea con amor y santidad.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús eres raíz de la vida, certeza en la adversidad,
cuando el miedo me detiene, tú me das seguridad.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,

Oración final:

Jesús de la Buena Esperanza, haz que mi corazón nunca se canse de esperar en ti.
Cuando el mundo se vuelva incierto, mantén firme mi fe en tus promesas.
Hazme sembrador de esperanza, consuelo para quien sufre, y testigo de tu amor que todo lo renueva.
Que mi vida sea reflejo de tu fidelidad y mis días un canto de confianza en tu plan divino.
Amén.

También puedes escuchar la novena haciendo clic aquí