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Novena al Divino Niño I noveno día I Amén Comunicaciones

Novena al Divino Niño

Iniciamos:

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos,
líbranos, Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

Divino Niño Jesús

¡Yo reinare!

“Todo lo que quieras pedir
Pídelo por los méritos de mi infancia
Y nada te será negado”

Me acojo tus favores, bendito y Divino niño Jesús

Tu ternura conquistó mi corazón
Y quedé preso de tu amor.

Oración para todos los días

Divino Niño Jesús, dueño de mi corazón y mi vida, mi tierno y adorado Niño, llego hasta ti lleno de esperanza, llego a ti suplicando tu misericordia, quiero pedirte las abundantes bondades
que derramas sobre tus fieles devotos, los que tus bracitos abiertos reparten con amor y generosidad.

Oh Niño amado, bendito Salvador, quédate siempre conmigo para separarme del mal y hacerme semejante a ti, haciendo que crezca en sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres.

¡Oh dulce y pequeño Niño Jesús, yo te amaré siempre con toda mi alma!
Amén

Día noveno

Lectura del evangelio de San Mateo 11,29

«El Niño Jesús crecía y se fortalecía; estaba lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con Él». (Lc. 2, 40).

Reflexión:

La bondad y dulzura fueron siempre las principales características del Divino Niño. ¡Con qué encantadora bondad y dulzura recibió a los pastores en la gruta de Belén, y a los magos… y más tarde en Nazaret, era tan atractiva la celestial irradiación de su bondad y la celestial dulzura de su rostro y divina mirada, que cautivaba a cuantos le conocían, los cuales llenos de confianza y admiración se decían unos a otros: «Vayamos a ver al hijo de José y María».

Adorable Niño Jesús, mi único tesoro; dígnate, derramar sobre mi corazón, con la unción de tu gracia, la dulzura y bondad de tus sentimientos divinos, y por los méritos infinitos de tu santa Infancia, regálame la gracia de contemplar tu hermoso Rostro en el cielo. Amen.

Petición:

Niño amable de mi vida.
Consuelo de los Cristianos.
La gracia que necesito
pongo en tus benditas manos.
Padre Nuestro…

Tu que sabes mis pesares, pues todos te los confío.
Da la paz a los turbados y alivio al corazón mío.
Dios te salve María…

Y aunque tu amor no merezco, no recurriré a ti en vano.
Pues eres hijo de Dios y auxilio de los Cristianos
Gloria al Padre….

Acuérdate Oh niño santo que jamás se oyó decir
que alguno no haya implorado sin tu auxilio recibir.
Por eso con fe y confianza, humilde y arrepentido,
lleno de amor y esperanza, este favor yo te pido.

(Se hace un momento de silencio para pedir la gracia)

Divino Niño Jesús, bendícenos
Divino Niño Jesús, escúchanos
Divino Niño Jesús, ayúdanos.

Gozos

Aquí en tu Santuario con fe y oración, te pedimos todos, nuestra conversión.
Oh Divino niño, mi Dios y Señor, tú serás el dueño de mi corazón

Pequeños y grandes en gran procesión, venimos alegres a hacerte oblación.
Oh Divino niño, mi Dios y Señor, tú serás el dueño de mi corazón

Los jóvenes todos con gran persuasión, radiantes de anhelos van al Salvador.
Oh Divino niño, mi Dios y Señor, tú serás el dueño de mi corazón

Que nuestras familias como Nazaret, sus grandes virtudes puedan conocer.
Oh Divino niño, mi Dios y Señor, tú serás el dueño de mi corazón

Que amemos a todos, nos manda el Señor, con todas las fuerzas que amamos a Dios.
Oh Divino niño, mi Dios y Señor, tú serás el dueño de mi corazón

Que al fin de mi vida con tu protección, tenga yo la dicha de mi salvación.
Oh Divino niño, mi Dios y Señor, tú serás el dueño de mi corazón

Alabanza al Divino Niño Jesús

Niño lindo y amoroso de belleza sin igual, eres bello, primoroso y yo te vengo a adorar.
El candor de tu mirada inunda con puro amor, me reboza la esperanza y aleja todo temor.
Niño Pastorcito mío de sonrisa angelical, solo en Ti yo confío para librarme del mal.
Déjame besarte todo y ofrecerte lo que soy, alma y vida yo te entrego a ti mi Rey y Señor.
Divino Niño Jesús, dulce, tierno e inocente, te pido que ahora y siempre, me confortes con Tu amor.

Oración final

Haz Señor, que sepamos reconocer la divinidad de tu Hijo en la humildad de su Encarnación,
y confesar su omnipotencia en la debilidad de su infancia, para que, siguiéndolo con sencillez de corazón, acojamos como niños tu Reino, y consigamos el premio prometido a los humildes.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que por ser Dios, vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amén.

También puedes escuchar la novena haciendo clic aquí