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Novena al Cuerpo y la Sangre de Cristo I octavo día I Amén Comunicaciones

Novena al Cuerpo y la Sangre de Cristo

Novena al cuerpo y la sangre de Cristo -octavo día- amen comunicaciones

Iniciamos:

En el nombre del Padre del hijo y del Espíritu Santo. Amén

Acto de contrición

Señor, mi Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, creador, Padre y Redentor mío, en quien creo, en quien espero, a quien amo por ser quien sois y estimo más que todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido, por ser Vos quien sois, bondad infinita, y ayudado de vuestra gracia propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de las ocasiones de ofenderos, confesarme, y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Oración para todos los días

Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino en infinitos trozos, para saciar nuestra hambre y nuestra sed…
Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.
Gracias Señor, porque nos amaste hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: morir por otro, dar la vida por otro.
Gracias Señor, porque quisiste celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.
Gracias Señor, porque en la eucaristía nos haces UNO contigo, nos unes a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra…
Gracias, Señor, porque todo el día puede ser una preparación para celebrar y compartir la eucaristía…
Gracias, Señor, porque todos los días puedo volver a empezar…, y continuar mi camino de fraternidad con mis hermanos, y mi camino de transformación en ti…
Gloria a ti, redentor de los hombres.
Gloria a ti, que eres fuente de amor.
Alabemos con honda alegría a quien es nuestro Señor.

Octavo día

Texto bíblico

Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí.
Juan 6, 57

Mensaje de los santos:
“La Comunión es el centro de la vida cristiana como Cristo es el centro del cristianismo… Cristianismo sin Cristo, es como concierto sin músicos… y cristianismo sin Comunión, es permanecer en la pura región de las ideas, es como un amor sin presencia, una amistad sin confidencias, una caridad sin donación: cristianismo sin comunión es palabra hueca, vacía de sentido…»
San Alberto Hurtado

Reflexión Papa Francisco

¡La Eucaristía es misericordia Divina!

• Nos recuerda que a sus ojos somos más valiosos de lo que pensamos.
• Nos dice que se complace, si compartimos con Él nuestras fragilidades.
• Nos repite que su misericordia no teme nuestras miserias”
• Así, “Cuando recibimos la Eucaristía, Jesús hace lo mismo con nosotros: nos conoce, sabe que somos pecadores y que cometemos muchos errores, pero no renuncia a unir su vida a la nuestra”
• El Señor nos sana con amor, de todo aquello que no podemos curar por nosotros mismos”: la de sentir resentimiento hacia quienes nos han hecho daño; la de distanciarnos de los demás y aislarnos en nuestro interior; la de llorar sobre nosotros mismos y quejarnos sin encontrar la paz”

Quédate con nosotros hoy. ¡Quédate!, para que se confirme de nuevo incesantemente Tú presencia y tu amor en nuestra vida

Gozos
Cantemos al Amor de los amores,
cantemos al Señor.
Dios está aquí; venid adoradores,
adoremos a Cristo Redentor.
Gloria a Cristo Jesús, cielos y tierra, bendecid al Señor;
Honor y gloria a ti, Rey de la gloria, amor por siempre a ti,
Dios de amor.

Unamos nuestra voz a los cantares
del Coro Celestial,
Dios está aquí, al Dios de los Altares
alabemos con gozo angelical.
Gloria a Cristo Jesús, cielos y tierra, bendecid al Señor;
Honor y gloria a ti, Rey de la gloria, amor por siempre a ti,
Dios de amor

Por nuestro amor oculto en el sagrario,
su gloria y esplendor;
para nuestro bien, queda en el santuario,
esperando al justo y pecador.
Gloria a Cristo Jesús, cielos y tierra, bendecid al Señor;
Honor y gloria a ti, Rey de la gloria, amor por siempre a ti,
Dios de amor

Oh gran prodigio del amor divino,
milagro sin igual;
prenda de amistad, banquete al peregrino,
do se come el Cordero celestial.
Gloria a Cristo Jesús, cielos y tierra, bendecid al Señor;
Honor y gloria a ti, Rey de la gloria, amor por siempre a ti,
Dios de amor

¡Jesús potente, Rey de las victorias!
¡A ti loor sin fin!
¡Canten tu poder, autor de nuestras glorias,
cielo y tierra hasta el último confín!
Gloria a Cristo Jesús, cielos y tierra, bendecid al Señor;
Honor y gloria a ti, Rey de la gloria, amor por siempre a ti,
Dios de amor

Tu nombre ensalzamos y alabamos
con toda nuestra voz.
¡Rey de majestad, por siempre te aclamamos,
y Señor de las almas, Cristo Dios!
Gloria a Cristo Jesús, cielos y tierra, bendecid al Señor;
Honor y gloria a ti, Rey de la gloria, amor por siempre a ti,
Dios de amor

Oh, sí cristianos fervorosos vamos
a Cristo en el altar,
y con fe viva su Cuerpo recibamos cada día
y siempre hasta expirar.
Gloria a Cristo Jesús, cielos y tierra, bendecid al Señor;
Honor y gloria a ti, Rey de la gloria, amor por siempre a ti,
Dios de amor

Al pie de tu sagrario nos convidas
a recibir tu amor;
porque Tú, Jesús, al alma das la vida y la llenas
de fuerza y de valor.
Gloria a Cristo Jesús, cielos y tierra, bendecid al Señor;
Honor y gloria a ti, Rey de la gloria, amor por siempre a ti,
Dios de amor

Petición

Señor, concédeme el poder participar con verdadero amor, atención y devocion de la Eucaristía
Primero, para agradecerte todos los beneficios que nos das cada dia;
Segundo, para pedirte perdón por nuestros pecados y los de todos los hombres;
Tercero, para adorarte por tu presencia sacramental en el pan eucaristico, que nos acompaña, alimenta y consuela.

¡Señor mío Jesucristo!,
Creo que verdaderamente estás en el pan de vida con tu Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, lo creo más firmemente y me confío a tu bondad

HACEMOS UN MOMENTO DE SILENCIO PARA HACER LA PETICIÓN

Y concédeme venerar el misterio de tu cuerpo y Sangre en la Eucaristía y que pueda gozar de los frutos de tu redención.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
Padre Nuestro 
Gloria…

Oración Final 

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos.
Amén