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Novena a Jesús de la Buena Esperanza I octavo día I Amén Comunicaciones

Novena a Jesús de la Buena Esperanza

Novena Jesús de la buena esperanza - día 8

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
Amén

Acto de contrición

Jesús, mi Señor y Redentor:
Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy,
y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confió en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.
Amén

Oración inicial

Jesús de la Buena Esperanza, luz que disipa las sombras del corazón humano.
Tú que sostienes al abatido, levantas al que cae, fortaleces a quienes atraviesan pruebas, das serenidad a los que viven en temor y aliento a los que ya no encuentran camino. Derrama tu bendición sobre las familias, sobre los hogares que sufren carencias y preocupaciones, sobre quienes trabajan con esfuerzo cada día.

Que la confianza en tu promesa de esperanza abra caminos donde no los hay,
y que cada necesidad sea oportunidad para descubrir tu misericordia.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

Historia de la devoción

Su origen se remonta al siglo XVII en Quito, Ecuador, con la aparición milagrosa de una imagen colonial en el convento agustino, y luego esta devoción se extendió a Perú y otras partes de Latinoamérica.

Día 8 – Jesús es vida

Cita bíblica:
“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá” (Juan 11,25).

Reflexión:

En un mundo donde la desesperanza parece tener la última palabra, donde muchos caminan con el alma cansada y sin rumbo, la resurrección nos recuerda que la oscuridad no es el final del camino.

Después del dolor viene la vida, después del llanto llega la alegría, después del silencio brota la voz del Señor que dice: “Levántate, yo hago nuevas todas las cosas.”

Jesús resucitado es la prueba de que el amor tiene más fuerza que la muerte, que la fe puede más que el miedo, y que la esperanza no muere, porque está viva en Él.

Cada amanecer es una pequeña resurrección. Cada acto de perdón, una victoria sobre la muerte interior. Cada gesto de amor, una semilla de vida nueva.

Por eso, creer en la resurrección no es mirar al pasado con nostalgia, sino mirar al presente con confianza.

Oración:

Jesús de la Buena Esperanza, tú que venciste la muerte y abriste las puertas de la vida eterna, renueva hoy en mí la alegría de creer en ti.

Cuando mi fe se debilite, resucítala con tu Espíritu.
Cuando mi esperanza se apague, enciéndela con tu luz.
Cuando sienta que todo está perdido, recuérdame que tú haces florecer incluso lo que parecía muerto.

Haz que cada día viva con el gozo de tu Resurrección, viendo en los pequeños milagros de la vida las señales de tu amor.

Jesús de la Buena Esperanza, levántame de mis miedos y desalientos,
libérame de todo lo que me ata, y enséñame a vivir como testigo de tu victoria.

Que mi vida sea un canto de gratitud, una proclamación silenciosa de que tú vives, y que en ti todo puede volver a comenzar.
Amén.

Petición:

Jesús de la Buena Esperanza, Señor compasivo y fiel, que miras con amor a quienes confían en ti, derrama tu gracia sobre el mundo entero.
Concede consuelo a los que sufren, da fortaleza y esperanza da quienes hoy te invocamos

Hacemos un momento de silencio para hacer la petición

Jesús de la Buena Esperanza, que tu presencia sostenga la fe,
que tu luz disipe el miedo y que tu bondad renueve la vida.
Amén

Gozos

Jesús eres la tranquilidad que me envuelve cuando ya no puedo más,
la voz que calma mi mente, la fuerza que me da paz.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús tu amor vence mi tristeza, disuelve mi confusión,
y convierte mis heridas en fuente de redención.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús tú eres fuerza en mi lucha, guía en mi andar,
cuando tropiezo en la vida, tu mano me hace levantar.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús tú das sentido al cansancio, alivio a mi soledad,
cuando mi fe se debilita, tu amor me vuelve a alzar.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús eres mi fe renovada, mi guía en la oscuridad,
la promesa que me sostiene con eterna claridad.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús eres mi escudo constante, guardián de mi libertad,
tu presencia me rodea con amor y santidad.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,
tu amor me guía y me guarda, eres mi consolación.

Jesús eres raíz de la vida, certeza en la adversidad,
cuando el miedo me detiene, tú me das seguridad.
Jesús de la Buena Esperanza, camino de salvación,

Oración final:

Jesús de la Buena Esperanza, haz que mi corazón nunca se canse de esperar en ti.
Cuando el mundo se vuelva incierto, mantén firme mi fe en tus promesas.
Hazme sembrador de esperanza, consuelo para quien sufre, y testigo de tu amor que todo lo renueva.
Que mi vida sea reflejo de tu fidelidad y mis días un canto de confianza en tu plan divino.
Amén.

También puedes escuchar la novena haciendo clic aquí