Beato Agustín Kasotic
obispo dominico
«Mensajero de paz»
El nombre Agustín, viene del latín y significa: “Consagrado a los augurios”. El Beato Agustín Kazotic fue un Obispo dominico del municipio italiano de Lucera. Allí desarrolló una gran obra de ayuda en favor de los pobres y necesitados. Fundó varios conventos de la orden de los predicadores (dominicos), a los cuales dio por lema las palabras de San Agustín: «Desde que estoy al servicio de Dios no he conocido hombres más buenos que los monjes que viven santamente, pero tampoco he conocido hombres más malos que los monjes que no viven como debieran»
Nació en el 1126 en Trogir, ciudad de la Dalmacia (actual Croacia). Sus padres no se opusieron a que ingresara a los 15 años al convento de los dominicos. Tomó el hábito de los frailes predicadores antes de cumplir los veinte años. Fue enviado a la Universidad de París y luego a Hungría, donde conoció al cardenal Nicolás Boccasini, legado pontificio, quien sería más tarde Papa con el nombre de Benedicto XI.
Trabajó en Hungría un tiempo, era una región muy difícil que vivía con problemas por la miseria material y moral. En 1303, el Cardenal Boccasini consagró a Agustín como Obispo de Zagreb en Croacia. El clero y la diócesis de Zagreb, necesitaban una reforma urgente. El Beato reunió varios sínodos disciplinares y sus cánones los puso en ejecución en frecuentes visitas pastorales.
Fomentó el estudio de las ciencias sagradas y de la Biblia, mediante la fundación de un Convento de la Orden de Santo Domingo. Además asistió al concilio ecuménico de Viena. Al regreso sufrió persecución por parte del gobernador de Dalmacia, porque había protestado contra su tiranía. En aquel territorio existían luchas internas provocadas por el tema de la sucesión al trono, y los nobles hacían estragos en la diócesis.
El Beato poseía en grado extraordinario el don de curar a los enfermos, curó el reumatismo de las manos que aquejaba al Benedicto XI, cuando éste le confirió la Consagración Episcopal. En 1318 viajó a Aviñón para solicitar la asistencia del Papa y solucionar los conflictos en curso con el rey de Croacia y Hungría, Carlos I de Hungría.
Luego de regir durante 14 años la Diócesis de Zagreb, el Papa lo trasladó a la sede de Lucera (Benevento) sur de Italia. Allí trabajó con todas sus fuerzas, por desarraigar la corrupción moral y religiosa que los musulmanes habían dejado. Varios de los que aún Quedaban se convirtieron. El rey Roberto de Nápoles lo apoyó y dotó un convento de Dominicos quienes colaboraron, celosamente con su obispo, y lograron un cambio radical en la región. Los miembros de la familia real y los fieles veneraban al beato Agustín.
Algunos miembros de la población musulmana se enojaron con él. Un sarraceno le golpeó en la cabeza con un eje de hierro y falleció a causa de las heridas el 3 de agosto de 1323. Sus reliquias se encuentran en la Basílica de Santa María de la Asunción en Lucera, Italia. Su fiesta se celebra el 3 de agosto. Fue durante su vida apostólica un mensajero de Paz.
Enseñanza para la vida:
La Paz es un don de Dios, estamos llamados a ser portadores de paz en todos los ambientes donde estemos.
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