Inicio / Crece en la fe / Evangelio del día – Amén Comunicaciones – viernes 22 julio 2022
Generic filters

Filtro

filtro crece en la fe
filtro vive con sentido
filtro BUENAS NOTICIAS

Evangelio del día – Amén Comunicaciones – viernes 22 julio 2022

Palabra del día

Medita con las lecturas y la reflexión del Santo Evangelio

Reflexión tomada de www.padrecarlosyepes.com

Del libro del Cantar de los Cantares 3, 1-4a

Así dice la esposa:

«En mi cama, por la noche, buscaba al amor de mi alma: lo busqué y no lo encontré. Me levanté y recorrí la ciudad por las calles y las plazas, buscando al amor de mi alma; lo busqué y no lo encontré. Me han encontrado los guardias que rondan por la ciudad: “¿Viste al amor de mi alma?” Pero, apenas los pasé, encontré al amor de mi alma».

Palabra de Dios. Te alabamos Señor

Salmo 63 (62), 2. 3-4. 5-6. 8-9

Mi alma está sedienta de Ti, mi Dios.

Oh, Dios; Tú eres mi Dios, por Ti madrugo, mi alma está sedienta de Ti; mi carne tiene ansia de Ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. /R.
Mi alma está sedienta de Ti, mi Dios.

¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. /R.
Mi alma está sedienta de Ti, mi Dios.

Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. /R.
Mi alma está sedienta de Ti, mi Dios.

Porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a Ti, y tu diestra me sostiene. /R.
Mi alma está sedienta de Ti, mi Dios.

Del Santo Evangelio según San Juan 20, 1.11-18

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando.

Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.

Ellos le preguntan:

«Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».

Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.

Jesús le dice:

«Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?» Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta:

«Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré».

Jesús le dice:

«¡María!» Ella se vuelve y le dice: «¡Rabboni!» que significa: «¡Maestro!».

Jesús le dice:

«Suéltame, que todavía no he subido al Padre.

Anda, ve a mis hermanos y diles:
“Subo al Padre mío y Padre suyo, al Dios mío y al Dios suyo”».

María Magdalena fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y me ha dicho esto». «

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.