San Agustín de Canterbury
Obispo
Fundador de la Iglesia en Inglaterra
Hoy la liturgia de la Iglesia hace memoria de San Agustín de Canterbury, monje benedictino. Evangelizador de Inglaterra, uno de los más grandes evangelizadores, con San Patricio de Irlanda y San Bonifacio en Alemania. Se venera como Santo en las Iglesias: Anglicana, Ortodoxa y Católica, Nació en Roma (Italia), 13 de noviembre año 534. Allí ingresó al Monasterio de San Benito, mostró su liderazgo, capacidad de visión, habilidades que puso al servicio del Monasterio, por esto fue nombrado Abad.
El compromiso con la Iglesia y con la formación de sus monjes, llegó a oídos del Papa San Gregorio Magno. Pensó en Agustín (Abad del Monasterio de San Andrés en Roma), como el líder para la Evangelización de la isla de Inglaterra, que era pagana. Conocedor del espíritu generoso y emprendedor de Agustín, que no se acobardaba ante ninguna dificultad, y sus grandes virtudes, lo envió con 39 monjes para tratar de convertir a los paganos sajones.
En 5967, Agustín y 39 compañeros llegaron a la costa para tomar la embarcación, rumbo a Inglaterra. Allí les informaron sobre las atrocidades de los anglosajones. Los misioneros temerosos pidieron a Agustín que fuera a Roma a contarle al Papa lo peligroso que era el viaje. Agustín habló con el Papa, pero san Gregorio lo animó, le recordó que Dios les concedería la buena voluntad de aquellas gentes.
Evangelizador: Agustín desembarcó en la isla de Thanet, gobernada por el rey Etelberto, casado con una esposa muy santa (después Santa Berta). Los misioneros presentaron sus respetos al rey y los recibió sentado bajo una encina; les ofreció una casa en Canterbury, antigua Iglesia de San Martín y dio permiso de predicar el Cristianismo a sus súbditos, él mismo escuchó las enseñanzas. Recibió el Bautismo el 02 de junio 597, día de Pentecostés. San Agustín viajó a Francia para ser consagrado obispo por San Virgilio de Arlés.
Muchos de los súbditos de Etelberto fueron instruidos en el cristianismo y para la Navidad de 597, 10. 000 fueron Bautizados, entre ellos funcionarios del gobierno. Queda así consagrado como Apóstol de los anglosajones, Apóstol de Inglaterra. Agustín envió a dos monjes Lorenzo y Pedro a Roma para informarle al Papa los hechos y solicitarle el envío de más misioneros. Regresaron los enviados con un nuevo grupo de evangelizadores y todo lo necesario para el servicio del culto divino: vasos sagrados, manteles, libros para las celebraciones, imágenes religiosas, ornamentos y reliquias.
San Gregorio, dio a San Agustín instrucciones y recomendaciones para la Evangelización: 1. No destruir los templos de los paganos, sino purificarlos y usarlos como Iglesias. 2º. Respetar las costumbres locales y sustituir las fiestas paganas por las de mártires cristianos, San Agustín llevó a cabo todas las recomendaciones. Fue nombrado por el Papa, jefe de toda la Iglesia Católica de Inglaterra (Arzobispo Primado). En las reuniones sobresalía por su presencia venerable que infundía respeto y admiración. Como arzobispo de Canterbury, convocó a los obispos arrojados por los anglosajones a tierras distantes, y los exhortó a adoptar las costumbres del resto de occidente, y que le ayudaran a Evangelizar a los anglosajones, Como respaldo obró una curación milagrosa en presencia de ellos, pero éstos se negaron a seguir el consejo del Santo.
San Agustín escribía con frecuencia al Papa pidiendo sus consejos para tomar decisiones adecuadas en el manejo de la Iglesia, El Sumo Pontífice le hizo ciertas advertencias: «Dios le ha concedido el don de hacer milagros y le ha dado el honor de convertir a muchísimos paganos al cristianismo y de que las gentes lo quieran mucho. Cuidado, mi amigo, que esto no le vaya a producir orgullo. Alégrese de recibir estos regalos del buen Dios, pero tenga temor de no aprovecharlos bien. Consuélese al ver que con los milagros y la predicación logra que tantos paganos se vuelvan cristianos católicos, pero no vaya a creerse mejor que los demás, porque entonces le estaría robando a Dios el honor y la gloria que sólo Él se merece. Así que no hay que llenarse de orgullo por haber recibido estas cualidades, sino alegrarse mucho al ver que Dios es más amado y más glorificado por las gentes».
San Agustín pasó sus últimos años, empeñado en difundir la fe. Instituyó las sedes de Londres y Rochester luego de haber trabajado por varios años con todas las fuerzas de su alma por convertir al cristianismo el mayor número posible de ingleses, San Agustín de Canterbury murió, santamente, el 26 de mayo del año 605. Y un día como hoy fue su entierro y funeral. Fiesta 27 de mayo.
Enseñanza para la vida:
San Agustín de Canterbury fue un Evangelizador incansable. Con su testimonio de vida y la claridad para presentar el mensaje del Evangelio logró convertir al cristianismo a numerosos paganos. Hoy somos llamados a evangelizar con el testimonio de nuestra vida y con la transmisión, sin respetos humanos del mensaje de Jesús que es Amor, Servicio, Perdón, Paz Alegría.
Escucha y medita el relato del Santo del día.
