San Gregorio Magno I Santo del día I Amén Comunicaciones

San Gregorio Magno

Papa y doctor de la Iglesia

” Siervo de los siervos de Dios”

Celebra hoy la Iglesia con carácter de memoria obligatoria a San Gregorio Magno, papa y doctor
de la Iglesia. Es el último de los grandes Padres de Occidente y el primer hombre medieval. Sus
obras fueron el primer alimento espiritual de la Edad Media. Etimológicamente: Gregorio, significa
Vigilante o aquel que está siempre preparado, (origen griego). Nació en Roma el año 540, de una
Rica y noble familia, distinguida por la nobleza de su sangre, por su adhesión a la fe cristiana y
por los servicios prestados a la Sede apostólica. De esta familia salieron otros dos Papas: Félix
III, tatarabuelo de san Gregorio y Agapito I.

La casa familiar estaba en el monte Celio, allí recibió Gregorio la primera educación, hondamente cristiana. Los ejemplos de sus padres Gordiano y Silvia, ambos venerados como santos y los de sus tías paternas Emiliana y Tarsilia, que vivían en su misma casa como vírgenes consagradas, en un camino compartido de oración y ascesis, le inspiraron elevados sentimientos cristianos. En este ambiente de religiosidad se desarrolló su espíritu mientras Roma vivía lo más bajo de su caída.

Gregorio inició su formación cultural en estudios jurídicos. Terminada su carrera de Derecho, aceptó del emperador Justino II el cargo de prefecto de Roma, con todas las funciones administrativas y judiciales. El cargo le dejó luces para futuras tareas como el orden y la disciplina. Sin embargo no satisfecho, su corazón aspiraba a cosas más altas, y tras una desoladora lucha interior, que manifiesto en una carta a su amigo San Leandro de Sevilla, decidió dejar todo cargo civil, cambió sus ricas vestiduras, por los austeros hábitos que San Benito adoptó para sus monjes y se retiró en su casa de familia en el Celio y la transformó en el Monasterio de San Andrés.

Este período de vida monástica, fue de diálogo permanente con el Señor en la escucha de su palabra, de austeridad, tiempo feliz de recogimiento en Dios, dedicado a la Oración. Profundizó en el conocimiento de la sagrada Escritura y de los Padres de la Iglesia. Monje sencillo, humilde, modelo en ascética y en mística. Gregorio era feliz en la paz del claustro, pero pronto le tocó renunciar a ella. El Papa Benedicto I lo envió como nuncio a Constantinopla, allí pasó ocho años. Regresó a Roma en (586).

El río Tiber se desbordó, produjo calamidades, hambre y peste, a causa de ésta murió el Papa Pelagio II. Reunidos el clero, el senado y el pueblo, eligieron Papa al diácono Gregorio. Le costó mucho dejar su soledad, pero aceptó. Era el primer Papa monje, estilo que introdujo en la espiritualidad y liturgia de su pontificado. Publicó la Regla Pastoral, que fue el código de los obispos durante la Edad Media. Se destacó en su celo por la liturgia, la organización definitiva del canto litúrgico, conocido con el nombre de “canto gregoriano”. Renovó el culto con el famoso Sacramentario. Renovó la práctica de las estaciones cuaresmales en las iglesias romanas, para las que compuso cuarenta homilías sobre los Evangelios.

Fue el pastor auténtico, que quiere lo mejor para sus Oveja. No ahorró para ello trabajos, ni sacrificios. No contento con las ovejas que están en el verdadero redil; se lanzó a la conquista de Inglaterra. Una de sus grandes obras fue lograr la conversión de este reino, con el envío de monjes, capitaneados por Agustín de Canterbury. En su tiempo los visigodos abandonaron el arrianismo en el Concilio III de Toledo. Para todos fue el padre amante, cuyas preocupaciones son las de sus hijos.

Su honor es el de la Iglesia universal y su grandeza el ser y llamarse “Siervo de los siervos de Dios”, título que luego utilizarán todos los Papas, reorganizó la caridad en la Iglesia. Publicó el Antifonario (recopilación de antífonas, salmos e himnos escritos). Es el escritor más fecundo de los papas medievales. Aparte de las obras ya citadas, está su Epistolario, que contiene 859 cartas. Las 22 homilías sobre Ezequiel y el comentario a los libros de Job o las Morales, que tanto usaron santa Teresa y otros santos.

En su “Regla Pastoral” escribe: ”Lo importante es que el pastor sea puro en sus pensamientos, intachable en sus obras, discreto en el silencio, provechoso en las palabras, compasivo con todos, asiduo en la contemplación, compañero de los buenos por la humildad y firme en velar por la justicia contra los vicios de los delincuentes. Que al ocuparse de las cosas exteriores no le disminuya el cuidado de las interiores y el cuidado de las interiores no le impida e proveer a las exteriores”, Este fue el programa de su actuación y ser como Papa. Su voz era
buscada y escuchada en toda la cristiandad. Su obra fue curar, socorrer, ayudar, enseñar,
cicatrizar las llagas sangrantes de una sociedad en ruinas. Falleció el12 de marzo de 604 en Roma.
Declarado Doctor de la Iglesia por el Papa Bonifacio VIII, el 20 de septiembre de 1295

Enseñanza para la vida:

Buscar en la vida ser servidores de los demás y estar prestos a socorrer, ayudar, curar las heridas de tantos que están a nuestro alrededor y sufren dolor, opresión, injusticia, exclusión, de parte de los poderosos y de quienes administran los bienes y servicios de los pueblos.

.

Escucha el relato del santo del día