Novena Señor Milagroso de Buga I tercer día I Amén Comunicaciones

Novena Señor Milagroso de Buga

Novena al Señor de los Milagros - segundo día

 

Iniciamos:

Por la señal de la Santa Cruz,
De nuestros enemigos,
Líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre
Y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

Ofrecimiento del día

¡Señor!
Que mis ojos vean, que tú eres la luz que alumbra mi camino.
Que mi alma sienta el gozo de llevarte muy dentro.
Que mi corazón reciba con humildad el Amor que tú me das.
Que mis pensamientos sean para glorificarte y bendecirte.
Que mis silencios sean para hablar contigo y escucharte.
Que mis oraciones clamen ante ti el cambio que debo tener.

¡Señor!
Quiero vivir bajo tu mirada.
Caminar sin cansancio hasta encontrarte.
Y así sentir la paz y el gozo.
Que tu infinito Amor me da.

Amén

Oración para todos los días.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo,
he venido para alabarte, para bendecirte,
para darte gracias por tantos favores concedidos.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo,
yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido
y con los cuales te he crucificado de nuevo en mi corazón;
yo te prometo comenzar desde hoy una vida nueva.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo,
quiero amarte también presente en cada uno de mis hermanos.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo,
he venido a suplicarte como leproso del Evangelio:
Señor, si quieres puedes curarme. (Mc 1,40)
Sáname, Señor, de la enfermedad del pecado
y de las demás dolencias que me hacen sufrir.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo,
yo me consagro a tu servicio con mi familia, con mis seres queridos,
con mi trabajo, mi estudio, mi vida diaria.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo,
yo quiero vivir siempre contigo durante la vida,
para gozar siempre contigo en el cielo.

¡Oh María, Madre del Perpetuo Socorro!
Presenta tú misma esta consagración a tu divino hijo.

Amén.

Día tercero

Los Misioneros Redentoristas y el Milagroso de Buga

La figura del Cristo permaneció inicialmente en la casa de la humilde indiecita, pero después en 1884, los misioneros Redentoristas llegaron a Buga y se hicieron cargo de la Capillita donde estaba el Señor de los milagros, que también era llamado el Señor de las aguas. La historia sobre el hallazgo en las aguas del río Guadalajara de la imagen del Cristo era bien conocida entre los locales.
Los milagros, las sanaciones y las bendiciones del Señor de Buga, alimentó aún más la piedad de la gente y todos acudían a la imagen para dar gracias y para pedir su favor, en medio de sus tribulaciones

Oración de Sanación:

Amigo Jesús, mi querido Señor de los Milagros,
hoy quiero encontrarme contigo,
quiero que entres en mi corazón, que cambies mí vida,
que cures mi alma, que me sanes.

Yo te acepto, como mi único Señor y salvador,
y confieso con mi boca que estás vivo,
que resucitaste de entre los muertos
y estás sentado a la derecha del Padre celestial.

Yo confieso con mi boca que vas a cambiar mi existencia.
Yo creo en mi corazón que tú eres Dios,
que sólo tú eres mi Señor.
Te entrego lo que soy, lo que fui, y lo que quiero llegar a ser.
Y estoy seguro que nada ni nadie,
ni hoy ni nunca me podrá separar de ti porque me amas,
porque nadie me ama como Tú.

Gracias, Señor, porque hoy he vuelto a nacer.
Te pido por mi familia, por los que amo; bendícelos hoy y siempre.

Amen

Petición:

¡Oh señor de los Milagros!
que con vuestros brazos abiertos
desde lo alto de la Cruz donde estáis clavado,
seguís repitiendo a la humanidad afligida;
“Venid a mi todos los que estáis afligidos y agobiados, que yo os aliviare”;
a vos vengo en este día, Señor, con mi necesidad,
atraído por la fama de los prodigios de vuestro infinito poder y
confiado en vuestra inagotable misericordia.

Cuantos, oh Milagroso Divino,
han hallado en Vos el remedio para sus males;
los enfermos, la salud;
los afligidos, el consuelo;
los pecadores, el perdón.
Como el último y más pecador de todos,
yo me postro a vuestros pies
para pediros el auxilio que necesito.

Que entre tantos que vos habéis acogido
y atendido favorablemente,
no sea yo el primero, oh Jesús de los Milagros,
que habiendo acudido a vos, quede desamparado.

Y si por mis pecados no merezco ser oído,
oídme al menos por los méritos de vuestra Pasión.

Y por la intercesión de Vuestra misma Madre
y Madre mía del Perpetuo Socorro
concededme lo que os pido en esta novena.

(Se hace un momento de silencio para pedir la gracia)

Padre nuestro, Avemaría y Gloria…
Amén

También puedes escuchar la novena haciendo clic aquí